El día que todo cambió: Mi lucha con mi nuera y mi hijo
Desde el primer momento en que Lucía entró en nuestra familia, sentí que algo no encajaba. Mi hijo Álvaro parecía feliz, pero yo no podía evitar ver grietas en esa felicidad. Cuando todo se vino abajo y la familia se rompió, tuve que enfrentar mis propios prejuicios y aprender, a la fuerza, el verdadero significado de amar y dejar ir.