Basta ya: Cómo aprendí a decir NO y defender mi paz
Me llamo Martina y esta es la historia de cómo convertí mi casa, antes refugio de amigos aprovechados, en un espacio sagrado para mí. Atravesé conflictos familiares y amistades tóxicas, aprendiendo a poner límites aunque todos me juzgaran. Ahora me pregunto: ¿he hecho mal eligiendo mi serenidad por encima de la comodidad de los demás?