Cuando los lazos se rompen: Entre mi madre y la mujer que amo
Nunca olvidaré aquella noche en la que mi madre, con la voz temblorosa y los ojos llenos de lágrimas, anunció que se marchaba de casa porque no podía aceptar a mi esposa. Desde ese instante, mi vida se partió en dos: la lealtad a la mujer que me dio la vida y el amor por la mujer que elegí para compartirla. Ahora, mientras intento reconstruir los pedazos de mi familia, me pregunto si alguna vez podré ser feliz sin sentir que traiciono a alguien.