Mi marido me dejó por otra y, quince años después, volvió pidiéndome ayuda
Nunca olvidaré el día en que Tomás cerró la puerta tras de sí, dejándome sola con nuestra hija Lucía y un vacío imposible de llenar. Quince años después, cuando por fin había aprendido a vivir sin él, volvió a llamar a mi puerta, suplicando ayuda. Ahora, todo lo que creía superado vuelve a doler como el primer día.