Mi familia nunca aceptó mi vida militar, hasta que la verdad los sacudió
Siempre sentí que mi familia me veía como una extraña, una ‘funcionaria’ que jugaba a ser soldado. El día que mi abuelo agonizaba en el hospital, intentaron dejarme fuera, negándome incluso el derecho a despedirme. Pero ese día, la verdad que llevaba años guardando salió a la luz y cambió para siempre la manera en que me miraban.