Cuando una madre ya no es necesaria… No queda nadie a quien pedir perdón: La historia de Lucía ante la tumba de su madre
Cinco años después de la muerte de mi madre, sigo sin poder olvidar nuestra última conversación. Aquella tarde, la encontré en su sillón favorito, con la mirada perdida y el rostro cansado. Ahora, de pie ante su tumba, me pregunto si algún día podré perdonarme por lo que no dije.