Un gesto inesperado en la oficina: el día que todo cambió para Lucía y su hijo
Me llamo Lucía y nunca imaginé que un simple día de trabajo pudiera cambiar mi vida y la de mi hijo para siempre. Entre la presión de ser madre soltera y el miedo a perder mi empleo, me vi obligada a llevar a mi pequeño Mateo a la oficina. Lo que sucedió allí, con mi jefe don Álvaro, fue mucho más que una sorpresa: fue el inicio de una nueva esperanza.