En mi sesenta cumpleaños recibí mi sentencia: una historia rota en un sobre
En mi sesenta cumpleaños, mi marido Ricardo me entregó un sobre, pensando en una sorpresa, pero era la demanda de divorcio. Todo mi mundo se desmoronó en segundos y ahora me veo obligada a reconstruir una vida entre los escombros del pasado, cuestionando qué sentido tiene seguir adelante. Mientras revivo cada instante, busco respuestas y consuelo en mis recuerdos, mi familia y el eco doloroso de todo lo que fui.