En vez de mí, ella
Mi hijo Kike, con lágrimas en los ojos, me confesó que no quería ir con su papá porque sentía que ya no lo amaba. Todo en la casa parecía igual, pero el dolor de mi hijo lo cambiaba todo. Esta es la historia de cómo luché por el amor y la estabilidad de mi hijo en medio de una separación llena de mentiras y silencios.