Cuando la Sangre Duele Más que un Corte: La Historia de Dolores y la Herencia Rota
Toda mi vida creí que la familia era sagrada, hasta el día en que mi hermano menor, Andrés, me acorraló con palabras dulces que escondían un puñal. Perder la confianza no es como perder un reloj: te roba el futuro y el pasado de golpe. Hoy, me debato entre el deber de proteger a los míos y la necesidad de salvaguardar lo poco que aún me pertenece.