Mi madre le regaló a mi hermana un piso y yo me quedé con las manos vacías: ¿soy menos hija?
Siempre fui la hija que no pedía nada. Cuando mi madre le dio a mi hermana Lucía el dinero para comprarse un piso en Madrid, sentí que mi mundo se venía abajo. ¿Debo luchar por lo que merezco o resignarme a ser invisible para mi propia familia?