La última palabra de Lucía: ¿vale la pena la paz a costa de estar sola?
Una tarde, la verdad explotó en mi casa como una tormenta violenta. Me enfrenté a los gritos de mi madre y las miradas acusadoras de mis hermanos al defender mi derecho a decidir sobre mi vida y mis límites. Ahora, mientras escribo en mi cuarto vacío, me pregunto si esta soledad es el precio inevitable de la autonomía.