El día que mi abuela vendió su hogar: secretos, traiciones y un adiós inesperado
La mañana en que mi abuela anunció que había vendido su piso, el mundo se me vino abajo. Nunca imaginé que una discusión familiar pudiera llevarnos tan lejos, ni que mi primo, al que siempre consideré un hermano, fuera capaz de querer echarla de su propia casa. Ahora, entre reproches, silencios y miradas esquivas, me pregunto cómo reconstruir los lazos rotos y si alguna vez podremos volver a ser una familia.