El secreto tras el aliento: una mañana en Madrid
Me llamo Lucía y nunca pensé que un simple beso matutino pudiera cambiar mi vida. Todo comenzó una mañana cualquiera, cuando el amor y la vergüenza se mezclaron en el aire de mi pequeño piso en Lavapiés. Desde entonces, el miedo al rechazo y la obsesión por el aliento se convirtieron en el centro de mi existencia.