La Llamada de las 11:03: Un Amor que No Sube por el Ascensor, Pero Tampoco Baja
Una llamada inesperada reabre heridas que creía cerradas. Manuel, un recuerdo persistente, vuelve a mi vida justo cuando menos lo esperaba. Entre ascensores averiados y silencios incómodos, me enfrento a lo que nunca quise admitir: hay amores que ni suben ni bajan, simplemente se quedan.