Perdida en mi propio hogar: ¿En qué momento la tolerancia se convierte en autodestrucción?
Desde el primer grito de mi madre en la cocina, supe que aquella mañana no era como las demás. Siempre he intentado mantener la paz en mi casa, pero ese día descubrí lo frágil que era mi refugio y lo invisible que me había vuelto dentro de él. A través del conflicto familiar, la traición y el miedo a perderme a mí misma, me vi obligada a enfrentar la realidad y preguntarme dónde termina la lealtad y comienza la dignidad.