¡Levántate, vaga! El día que mi suegra me tiró un cubo de agua helada y la saqué de mi vida para siempre
Todavía resuena en mi cabeza el grito de mi suegra: ‘¡Levántate, vaga!’ y siento el escalofrío del agua helada recorriéndome la piel. Ese día todo cambió y, por fin, me defendí. Esta es la historia de cómo me convertí en la protagonista de mi propia vida, aunque para ello tuviera que arriesgarlo todo.