Entre dos mundos: Mi vida dividida entre la familia y mis propios sueños
Últimamente, hablar con mi madre es como caminar por un campo minado: cualquier palabra puede explotar en reproches. Ella no entiende que mi vida no ha sido fácil, que cada paso que he dado para darle a mi hijo una educación mejor ha sido fruto de sacrificios. Pero en casa, solo ven que pago una guardería privada mientras mi hermana cuenta las monedas para llegar a fin de mes.