El secreto de Rosario: lágrimas en la mansión de la Castellana
Una mañana, impulsado por una inquietud inexplicable, regresé a casa antes de lo previsto y descubrí a Rosario, mi empleada doméstica, en una escena que me cambió la vida. Lo que vi me hizo cuestionar todo lo que creía saber sobre mi familia y sobre mí mismo. Ahora, mientras escribo estas líneas, me pregunto si alguna vez podré reparar lo que he roto.