Cuando dejar de llamar hogar al hogar: el día que mi matrimonio cambió para siempre
Viví el golpe más duro de mi vida el día que mi marido, Diego, propuso poner la casa a nombre de nuestros hijos. Aquel día el corazón me dio un vuelco, y comenzaron a desmoronarse años de confianza y certezas. Hoy, sentada en la misma casa, me pregunto si alguna vez volveré a sentir este techo como un refugio.