“Cuando mis nietos se van, respiro aliviada”: La confesión de una abuela que nadie quiere escuchar
Hoy me atrevo a decir lo que muchas callan: a veces, cuando mis nietos se marchan, siento alivio. No es que no los quiera, pero la carga de ser siempre la abuela disponible me pesa. ¿Hasta cuándo vamos a ignorar los deseos y límites de quienes ya criaron a sus propios hijos?