La casa que no heredaréis – La última gran decisión de una vida solitaria
Siempre me he preguntado si la soledad es castigo o salvación. Ahora, a mis sesenta años y sentada en la casa que levanté junto a Andrés, me enfrento a la codicia de quienes dicen ser mi familia. Hoy os cuento cómo tomé la decisión que marcaría mis últimos días y que seguramente dejará huella en todos los que alguna vez quisieron arrebatarme mi paz.