Cuarenta años después: El reencuentro que cambió mi vida
Una mañana tranquila en el Retiro, mientras alimentaba a los gorriones, me encontré de repente con mi primer amor, Luis. Su sola presencia removió recuerdos y heridas que creía cerradas, obligándome a enfrentar el vacío y las decisiones de toda una vida. Entre silencios, reproches y confesiones, descubrí que nunca es tarde para preguntarse si elegimos bien el camino.