Entre la tormenta y la fe: El precio de amar a Miguel
Esa noche, mientras la lluvia golpeaba los cristales y Miguel me gritaba desde el salón, sentí que el mundo se me venía encima. Durante cuatro años llevé sola el peso de nuestra familia, mientras él, sin trabajo ni esperanza, se hundía cada día un poco más. Mi historia es la de una mujer que, entre lágrimas y oraciones, luchó por no perderse a sí misma ni a su matrimonio.