Cuando tu propia hija te señala: Confesiones de una madre española
Me llamo Magdalena y hace quince años mi marido me abandonó por otra mujer, dejando a nuestra hija Lucía y a mí solas. He sacrificado todo por ella, trabajando sin descanso para que no le faltara nada, pero hoy, con 52 años, Lucía me acusa delante de toda la familia de haberle destrozado la vida y robado su futuro. No sé en qué momento perdí a mi hija ni cómo llegamos a este abismo de reproches y dolor.