La esclava enferma fue vendida por dos monedas, pero lo que ocurrió después dejó a todos sin aliento. Sevilla, 1845.
Me llamo Ruth, y nunca olvidaré el día en que mi vida cambió para siempre en el mercado de Sevilla. Vendida por dos míseras monedas, mi destino parecía sellado, pero lo que sucedió después desafió toda lógica y esperanza. Esta es la historia de cómo el dolor, la compasión y la valentía pueden entrelazarse en los lugares más oscuros.