La casa que nunca fue nuestro hogar: una historia de familia, secretos y desencuentros
Nunca olvidaré el día en que mi madre me miró a los ojos y me dijo: ‘No te preocupes por los chicos, hija, la vida te pondrá muchos en el camino.’ Jamás imaginé que acabaría casada con mi compañero de clase, aquel chico callado que apenas levantaba la mano en clase de matemáticas. Ahora, con dos hijos y una casa construida entre ilusiones y expectativas ajenas, me pregunto en qué momento dejamos de ser nosotros para convertirnos en una historia que no reconocemos.