Acusada sin voz: la verdad de una sirvienta en Madrid
Desde el primer día en la casa de los De la Vega, aprendí a ser invisible. Pero cuando me acusaron de un robo que no cometí, mi mundo se vino abajo y tuve que enfrentarme sola a un juicio injusto. Solo la inesperada valentía de alguien de la familia pudo cambiar mi destino.