A los sesenta años, busqué a mi primer amor y encontré mi reflejo en otra mujer
A los sesenta años, decidí buscar a mi primer amor, convencida de que las heridas del pasado ya no dolían. Al llegar a su casa, una mujer que parecía mi doble abrió la puerta, desatando una tormenta de recuerdos y preguntas. Esta es la historia de cómo enfrenté los secretos familiares y el peso de las decisiones que tomé hace décadas.