El nombre que nunca firmó: un cumpleaños, una carta y el eco del pasado
Recibí una tarjeta de cumpleaños sin firma, pero reconocí la letra de inmediato. Ese gesto rompió la calma que tanto me costó construir, arrastrándome de nuevo a recuerdos y heridas que creía superadas. Ahora, mientras lucho con el pasado que regresa, me pregunto si alguna vez podré cerrar ese capítulo.