Abrazos en la Gran Vía: Un día para quedarse
Salí del médico con el alma hecha trizas y, justo cuando pensaba que nada podía aliviarme, una niña con coletas y un cartel de ‘Abrazos gratis’ me detuvo en plena Gran Vía. Su inocencia y su abrazo inesperado me hicieron replantearme todo lo que llevaba dentro. A veces, lo más sencillo es lo que más necesitamos para seguir adelante.