Ocho años cuidando al padre de mi nuera: ¿merecemos gratitud por lo que hacemos en silencio?
Durante ocho años, cuidé al padre de mi nuera, un hombre que apenas conocía. Nadie en la familia reconoció mi esfuerzo ni me dio las gracias. Hoy, comparto mi historia porque el silencio pesa más que el cansancio.