La casa de mi padre: herencias, silencios y heridas abiertas
Desde el día en que mi padre murió, mi vida se convirtió en una sucesión de preguntas sin respuesta. Mi hermano Sergio y yo nunca fuimos cercanos, pero el testamento de mi padre, que omitió cualquier mención sobre la casa donde viví y cuidé de él durante años, abrió una herida que aún sangra. Esta es la historia de cómo la familia puede ser el mayor refugio y, a la vez, la más cruel de las tormentas.