A los 33 años me casé con un “don nadie” y mi familia se rió de mí, hasta que la verdad salió a la luz en pleno centro de Sevilla
A los 33 años, mi familia me veía como una solterona sin remedio. Me enamoré de Javier, un hombre sin techo, y todos me dieron la espalda. Pero un día, Sevilla entera fue testigo de quién era realmente mi marido.