Un cachorro llamado Esperanza: Entre lágrimas, familia y nuevos comienzos en Madrid
Tras la muerte de mi marido, creí haber aprendido a convivir con la tristeza, refugiándome en el cariño de mi hijo y mis nietos. Pero cuando mi nieto Lucas me regaló un cachorro, todo cambió: viejas heridas familiares resurgieron, y tuve que enfrentar mis propios miedos y dolores no dichos. Esta es la historia de cómo un pequeño ser puede transformar una vida entera.