Me llamaban 'la chica de la barra de labios', hasta que vieron mi insignia

Me llamaban ‘la chica de la barra de labios’, hasta que vieron mi insignia

Entré en el centro de entrenamiento de la Guardia Civil con mi barra de labios roja perfectamente aplicada, sintiendo las miradas clavadas en mí. Escuché las risas y los susurros, pero no respondí; sólo apreté la mandíbula y seguí adelante, sabiendo que mi insignia de ‘Tiradora de Élite’ lo cambiaría todo. Aquel día, mi vida dio un giro inesperado y tuve que enfrentarme no sólo a los prejuicios de mis compañeros, sino también a los fantasmas de mi propio pasado.