No basta con ser útil: La historia de Inés y su búsqueda de ser vista
En una noche lluviosa en Madrid, mi madre, Carmen, vuelve a recordarme que tengo treinta y seis años y sigo soltera. Siempre he sentido que debía ser práctica, útil para todos menos para mí, siempre la hija, la hermana, la compañera que arregla todo y escucha a todos. ¿Realmente para una mujer basta con ser útil, o merezco también que alguien vea en mí algo más que una solución para los problemas ajenos?