Ocho meses bajo presión: ¿Soy solo el monedero de mis padres?
Desde hace ocho meses, entrego la mitad de mi sueldo a mis padres para ayudarles con el piso. Siempre he sentido su control sobre mi vida, siendo hijo único, atrapado entre la culpa y el deseo de libertad. Esta es mi lucha por encontrar mi propia voz y preguntarme si la lealtad familiar debe significar renunciar a uno mismo.