El rugido de la esperanza: Cuando los motores callaron los prejuicios
Nunca olvidaré el día en que los motores de las motos ahogaron los susurros de desprecio en el parque de atracciones. Mis hijos, Lucas y Mateo, soñaban con esa excursión desde hacía años, pero la indiferencia y el rechazo de otros padres casi nos arrebatan la ilusión. Aquella jornada, la solidaridad inesperada de un grupo de moteros cambió para siempre nuestra historia y la forma en que veo el valor y la empatía en la sociedad española.