Destino en blanco: Confesión de Marta Rodríguez

Destino en blanco: Confesión de Marta Rodríguez

Estoy sentada en una silla de ruedas, enfundada en un vestido de novia, con Rodrigo junto a mí, mi prometido y mi eterno dilema. Mientras la gente en la plaza de la catedral de Salamanca me mira con compasión y algunos susurran bajito, lucho dentro de mí entre la esperanza y la desesperación, entre un pasado que no me suelta y un futuro que ni siquiera sé imaginar. Esta es mi historia de amor, traición y la dolorosa búsqueda de perdón, tanto para los demás como para mí misma.