Perdóname, Lucía – Susurró mi suegra entre lágrimas – Dios ya me ha castigado: Una historia de heridas familiares
Mi historia es la de una nuera que luchó durante años por ser aceptada en la familia de su marido, enfrentando rechazos, secretos y dolor. Cuando la verdad salió a la luz, todo cambió y las heridas se hicieron más profundas. Ahora me pregunto si el perdón es posible o si algunas cicatrices nunca sanan.