¿Puedo ayudarte a cambio de las sobras?
Mi nombre es Eulalia Romero y, aunque alguna vez fui la empresaria más admirada de Salamanca, hoy paso mis días en una silla de ruedas, observando la vida pasar desde la cristalera de mi cafetería. Todo cambió tras aquel accidente que me robó la movilidad y, con ella, la ilusión. Pero una tarde, la voz temblorosa de un niño hambriento me devolvió la esperanza y me obligó a enfrentar mis propios prejuicios y heridas.