Cuando la familia pide lo que no quiero dar: Un grito ahogado en la sobremesa
Me llamo Carmen y, desde hace meses, siento que mi hogar se ha convertido en un mercado donde mi familia viene a pedir lo que no estoy dispuesta a entregar. Todo empezó con pequeños favores, pero ahora el peso de sus expectativas amenaza con romperme. Tengo miedo de perderlos si me niego, pero también temo perderme a mí misma si sigo cediendo.