La herencia de los silencios: una vida entre Granada y Sevilla
Despierto en el sofá escuchando los gritos de mi madre y mi padre, otra noche más donde los secretos familiares pesan como la humedad de Granada. Siempre me pregunté si los silencios se heredan, porque crecí temiendo las palabras pero sufriendo más por lo que nunca se dice. Hoy, después de todos estos años, tengo que decidir si callo como ellos o si rompo el ciclo.