Puertas cerradas: Cuando la familia se convierte en extraños
Me llamo Carmen, tengo 70 años y toda mi vida giró en torno a mi hija Lucía y mi nieto Álvaro. Pero desde que Lucía se casó con Sergio, sentí cómo mi lugar en la familia se desvanecía poco a poco. Esta es la historia de cómo intenté no perderme a mí misma mientras mi propia familia me daba la espalda.