El día que llevé a mamá a la residencia: su mirada me rompió el alma
Nunca olvidaré el silencio en el coche mientras llevábamos a mamá a la residencia. La culpa y el amor se mezclaban en mi pecho, recordando cada discusión y cada abrazo perdido. Ahora me pregunto si alguna vez podré perdonarme por lo que sentí y por lo que hice.