¿Qué hay para cenar? Cuando la familia se acomoda demasiado, toca poner límites
Desde pequeña, mi prima Camila y yo éramos inseparables, pero la convivencia familiar y las expectativas no tardaron en romper nuestra armonía. Todo cambió el día que me di cuenta de que el cariño no justifica el abuso. Hoy me pregunto si poner límites es egoísmo o, simplemente, amor propio.