Una vida por vivir: “Quería vivir para mí, no solo para mi hijo y mis nietos”
Nunca imaginé que el eco de una puerta cerrándose pudiera doler tanto, ni que después de los setenta años, el corazón aún pudiera romperse por sueños no cumplidos. Mi historia es la de una madre entregada, una esposa silente y una abuela invisible ante sus propios deseos. Hoy, al mirar hacia atrás desde una pequeña terraza en Madrid, me pregunto: ¿cuándo abandoné mi vida para vivir la de los demás?