¿Solo sirvo para trabajar? Mi familia me ve como la criada, pero nunca como parte de ellos
Siempre he sentido que en mi familia soy una extraña, aunque llevamos el mismo apellido. Cuando hay que ayudar, de repente soy la más cercana, pero en los momentos felices me dejan al margen. Hoy os cuento cómo intenté poner límites y si realmente tengo derecho a hacerlo.