«Por favor, no despidas a mi madre», suplicó la niña al jefe, y cambió la Nochebuena en Madrid
En esta historia, soy Lucía, una niña madrileña que, al ver a mi madre a punto de perder su trabajo justo antes de Navidad, me armé de valor para enfrentarme al jefe de la empresa donde trabaja. Mi súplica no solo cambió nuestro destino, sino que también tocó el corazón de todos los que nos rodeaban. Descubre cómo una petición inocente puede transformar una familia y una empresa entera en la víspera más especial del año.