Le cerré la puerta a mis tíos delante de toda mi familia y todavía hay quien dice que la mala soy yo
Nunca pensé que tendría que prohibir la entrada a mi propia familia para poder respirar tranquila en mi casa. Durante años aguanté críticas, desplantes y comentarios crueles sobre cómo crío a mi hija y sobre la vida que he construido sola. Cuando por fin dije basta, media familia me señaló, pero yo ya no podía seguir rompiéndome por dentro.